HABLAR DURO Y CEDER RÁPIDO: EL PROBLEMA NO ES ESTADOS UNIDOS

 


Cuando la soberanía se usa más para el aplauso que para la estrategia





¿Gobernar con incoherencia fortalece la soberanía?




La reunión entre Gustavo Petro y Donald Trump no incomoda por el gesto diplomático en sí, sino por lo que revela: una incoherencia constante en la forma de manejar las relaciones internacionales. 


Un presidente no puede actuar desde la emoción del momento ni desde el discurso populista cuando se trata de política exterior, porque ese tipo de decisiones terminan dejando al país en una posición frágil y poco respetable.


El problema no es que Colombia dialogue o incluso ceda frente a Estados Unidos. El problema es cómo se llega a ese punto. 


Petro suele elevar el tono, apelar a la soberanía, confrontar desde el discurso ideológico y presentarse como un líder firme frente al poder estadounidense. 


Sin embargo, cuando ese poder amenaza —porque sabe que puede hacerlo—, el país termina cediendo.


¿De qué sirve elevar el tono en nombre de la soberanía si no existe una estrategia real para sostener esa confrontación?


Ese círculo vicioso es el que nos deja en una situación de burla y hasta ridícula ante otros gobiernos.



El antecedente que expuso la incoherencia


A comienzos de enero de 2025, el gobierno de Donald Trump anunció el envío de vuelos de deportación desde Estados Unidos hacia Colombia. 


Gustavo Petro rechazó la llegada de esos vuelos bajo las condiciones impuestas: aviones militares y migrantes esposados. Argumentó que no permitiría que los colombianos fueran tratados “como delincuentes” y exigió un trato digno.


La reacción de Trump fue inmediata y contundente. Amenazó con imponer aranceles del 25 %, luego del 50 %, suspendió la emisión de visas en la embajada estadounidense en Bogotá y anunció otras sanciones económicas y diplomáticas. 


La escalada fue clara: Petro habló de soberanía y dignidad nacional; Trump respondió recordando las “obligaciones legales” de Colombia.


Finalmente, Colombia cedió y aceptó los vuelos para evitar consecuencias económicas mayores.


Más allá del resultado, lo verdaderamente relevante fue el camino: una confrontación populista sin respaldo estratégico.


¿Fue realmente un acto de firmeza o una reacción emocional que el país no estaba en condiciones de sostener? claramente se esta gobernando desde la emoción.



El aplauso ciudadano y la narrativa de soberanía


En ese momento, una parte importante de la opinión pública respaldó la decisión inicial de Petro. En redes sociales se repetían mensajes como: 


“Así se hace respetar un país”, 

“No somos el patio trasero de Estados Unidos” o 

“La dignidad no se negocia”. 


Incluso ciudadanos que no se identificaban con el gobierno defendieron la postura, interpretándola como un acto de firmeza y defensa de la soberanía.


Ese respaldo fortaleció la imagen de Petro como un líder que no se dejaba presionar, aun cuando el costo económico fuera alto. 


Sin embargo, esa imagen se desdibujó cuando el desenlace confirmó lo que muchos evitaron ver: la confrontación no tenía sustento real.


¿Era dignidad o solo discurso?


Del discurso de dignidad a la foto diplomática




Hoy el contraste es evidente.


Antes: discurso de soberanía, confrontación y dignidad, celebrado por muchos.


Ahora: gesto diplomático, foto y tono conciliador con la misma figura que representaba aquello contra lo que decía luchar.


No cambió el contexto. No cambió Trump. Cambió el cálculo político.


Y con ese cambio aparecen el oportunismo y el miedo político. Petro habla mucho y hace poco. 


Sus idealismos se quedan en el discurso, porque no resisten la presión real del poder internacional.


Confrontar sin capacidad de sostener la confrontación conduce a una sola cosa: la burla en el escenario internacional.


¿Puede un país tomarse en serio cuando su liderazgo cambia el discurso según la presión del momento?



El verdadero problema




Un gobernante que actúa desde el ego o desde la necesidad de no sentirse humillado termina exponiendo al país. 


No porque Estados Unidos lo humille, sino porque él mismo nos coloca en esa posición. 


Promete firmeza sin estrategia, eleva el tono sin respaldo y luego obliga a retroceder.


Por eso este encuentro no debe verse como un episodio diplomático más. Debería llevarnos a una pregunta incómoda pero necesaria:


¿en qué sentido esta incoherencia —hablar de soberanía y terminar cediendo— nos deja peor parados que una negociación clara y honesta desde el inicio?


No se trata de arrodillarse ni de confrontar por confrontar. 


Se trata de coherencia, responsabilidad y de entender que la política exterior no se gobierna desde la emoción ni desde el populismo, sino desde el razonamiento estratégico.


Como país, deberíamos exigir líderes que mantengan relaciones diplomáticas serias, sin discursos vacíos que nos conduzcan al desgaste y a la exposición innecesaria.


La dignidad de un país no se mide por el volumen del discurso, sino por la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.




Mónica Lozada Alvarez | Opinión
¿Hasta dónde debería llegar un presidente en nombre de la soberanía?
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Comentarios

  1. Es claro tener en cuenta que tanto el presidente Petro como el presidente Donald Trump, gobiernan muchas veces desde el celular enviando mensajes a diestra y siniestra a X (Antes llamado Twitter) sin medir las consecuencias políticas, económicas y sociales que podrían llegar a tener sus declaraciones. Muchas veces se saltan las cancillerías y los ministros, poniendo en entredicho su coherencia interna y su línea de mando. Ahora bien, en el primer mandato de Trump sus declaraciones hacia kim yong un eran muy fuertes, y salió el chiste del botón, diciendo que yo tengo el botón más grande que tú, al referirse en doble sentido al botón para activar ojivas nucleares o misiles de largo alcance. Luego en junio de 2018, los archirrivales se reunieron, en singapur, territorio neutral e intercambiaron fotos y saludos. Para ver imágenes cito a https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-44447965, se puede ver que hasta amistoso es finalmente, este encuentro se dio antes de pandemia. De igual manera, destaco las fuertes declaraciones que realizó el presidente Donald hacia China en plena pandemia responsabilizándolos de que el COVID-19 era una arma biológica, luego de esto se reunieron en 2025 en octubre en su segundo mandato y hasta hace un par de horas sostuvo una llamada telefónica con Xi jin ping, catalogándola de excelente. Por otro lado Petro con sus desaciertos y poca asertividad en política internacional instando en las calles de nueva york al ejercito de los estados unidos a la insurrección, hecho que lo llevo a que sus seres queridos y cercanos fueran incluidos en la famosa lista Clinton.

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    1. Super acertado tus datos, esos datos nutren muchísimo mi columna, en serio muchísimas gracias, por los mismos dan fe que al final del día Trump y Petro son mas parecidos de lo que creemos, la única diferencia a mi parecer, es que el uno hace parte de una potencia mundial y por lo tanto sabe que al opinar y tomar decisiones desde la emoción no le afectaría tanto como país, en cambio el otro, si tiene mas que perder, pero en conclusión, ambos mandatarios irónicamente con posturas políticas opuestas, coinciden mucho mas en la forma de gobernar que inclusive en lo que ellos mismos creen. Gracias por comentar.

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  2. Por otro lado hay que ver que Donald Trump al igual que Petro se guía desde la emoción flemática del momento. En esta última reunión personalmente esperaba algo más grave como la humillación que hizo Donald Trump a Volodimir Zelenski en la casa blanca. O lo que muchos temían y personalmente sabia que no iba a suceder que lo apresara en dicho país. Quizá los ruegos de los buenos asesores y cancilleres que tiene el presidente, y las oraciones de pronto de muchos otros, para que no fuera a cometer estupideces que le costaran al país como lo que comentabas de los aranceles castigo y suspensión de visa cuando respondio altaneramente, sin pensar, hicieron que la reunión fuera buena y no tomara otros rumbos para ambas partes, dado que Petro “supuestamente” iba a llevar lanza en ristre la propuesta de que Nicolas maduro tendría que ser juzgado y pagar condena en Venezuela, algo que obviamente era innegociable, afortunadamente se sacó a relucir la amistad y cooperación mutua en materia del narcotráfico y militar que han tenido estos dos países a lo largo de estos últimos 40 años. Cabe destacar también la presencia de los senadores Bernie Moreno, colombiano nacionalizado estadounidense y senador de Ohio y del senador que logro la llamada entre petro y Trump Rand Paul.

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  3. La conclusión es esta, que el presidente trump penso "llegaste blandito desde la operación militar de EEUU hacia Maduro", y es lógico, puede que ambos sean locos pero uno tiene un ejercito más poderoso y recursos para una guerra sostenida y contundente. Duela demasiado y sea dificil de aceptar, somos el estado vasallo de Estados Unidos y así seguirá por un buen rato. En palabras del senador Bernie Moreno a quien cito “ Colombia ha sido, y puede volver a ser, nuestro gran aliado, Esperamos colaborar con la administración de Petro durante sus últimos meses de mandato”, dan fe de que se dieron instrucciones, y de que en la geopolitica de este hemisferio no van a permitir altanerias. De acuerdo a los estados unidos la reunión fue a la dirección correcta. Es como un jalon de orejas o una corrección de un adulto a un pelado. Con un mandatario como el presidente Donald Trump se puede esperar lo que sea, pero un desescalamiento del discurso de acusar a Petro de líder narcotraficante a la foto con el abrazo es un gran paso, ya que Trump no se anda con rodeos y si algo se le mete en la cabeza trata de cumplirlo. Quiza premie que le haya puesto la cara, como lo ha hecho con otros lideres, pero veremos que sucede en estos meses.

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    1. Asi es, aunque a los simpatizantes del petrimo no lo quieran ver de esta forma, y aunque inclusive el mismo presidente Petro no desea admitirlo, ante el mundo politico se vio como ese mensaje que indicas, "llegaste blandito desde la operación militar de EEUU hacia Maduro" es por eso que como presidente no se debe ni tomar decisiones y mucho menos hacer declaraciones públicas con la emocion del momento, porque sucede esto mismo. Gracias por Comentar.

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  4. Es así como siempre termina los presidentes: teniendo que cumplir una agenda política. El encuentro con trump no necesariamente contradice su posición política, reeplantea la posición política de un candidato de izquierda ya electo. Es un buen recordatorio para aterrizar los ideales de izquierda.

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    1. cuando los idealismo politicos quedan resumidos en cumplir una agenda, se quedan en eso, en idealimos, lo verdaderamente ideal en el mundo de la politica es lograr combinar ambas cosas, ir de la mano los ideales con la realidad que enfrenta cada pais, porque si esto no sucede, es cuando vemos noticias como estas. Gracias por comentar.

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